Al fondo hay sitio

Siempre hay espacio para uno más

Casos de la vida real octubre 31, 2007

Tránsitos.

Ambas son parte de esa estirpe de mujeres que llamamos regias, un club imaginario al que pocas pueden acceder. Las dos fueron primeras damas de sus respectivas naciones y por diferentes razones, decidieron dejar de serlo. Una por la crisis matrimonial que terminó en divorcio, la otra por seguir los pasos políticos de su esposo.  Estas últimas semanas han sido protagonistas de la prensa internacional. Cecilia ha terminado su larga relación con el presidente francés Nicolas Sarkozy, Cristina Kirchner ha sido ungida por el pueblo argentino como su próxima presidenta, que de alguna manera ve en ella la sombra de Eva Perón.  Leí por ahí que la elección de Cristina es un signo más del “woman power” que se propaga de a pocos en el mundo y que tiene como base la educación superior.  Veamos, Cristina es abogada, con una larga militancia en el peronismo, ex diputada, ex senadora, primera dama y ahora, presidenta. Cecilia también es boga, ha sido asesora de su ahora ex-esposo durante los diferentes cargos ministeriales que asumió.  Sin embargo, nunca le ha gustado estar en el ojo público, tanto que una vez declaró “No me veo haciendo de primera dama. Es algo que me fastidia porque no soy políticamente correcta. No encajo en el molde”.  Las críticas no han faltado, a Cristina en el plano político y a Cecilia en el privado.  Es cierto, sobre los Kirchner pesan denuncias de corrupción y de querer tapar una inflación creciente. A los Sarkozy los acusan de querer tapar con su divorcio la primera gran huelga que enfrenta Nicolas, además de las murmuraciones sobre sus sacadas de vuelta.  Pero es cierto también que no encajar en el molde ha sido determinante para la vida de ambas mujeres, que han transitado por vías inversas el papel de primera dama, una se queda, la otra se va, pero nos dejan a su paso además de criticas e interrogantes, una muestra de que su libertad de acción se senta en las bases de la educación. Tal vez es eso lo que podría hacer que muchas mujeres en nuestro país (y hombres también), puedan ir más allá del común denominador.  

 

El dedo en la llaga octubre 22, 2007

Conocí a Miguel Ramirez en el 2005, cuando realizaba una crónica para un curso de periodismo interpretativo. En ese entonces su investigación sobre Fernando Zevallos ya habia hechado luces sobre las oscuras actividades del ex magnate aerocomercial, hoy, tras doce años de seguirle los pasos, Zevallos esta preso y Miguel ha ganado el segundo lugar a la investigación periodística del Instituto Prensa y Sociedad. Premio que se suma al recibido años anteriores por el caso de las firmas falsas del partido Perú 2000, trabajo que realizó con otros compañeros y que ayudó a la caída del régimen Fujimorista. Aquí reproduzco la entrevista que realicé hace dos años.

Foto extraida de Somos, elaboracion propia.

¿Por qué elegiste hacer periodismo de investigación? 

Siempre me ha gustado leer y en mi casa nunca faltaron los periódicos, probablemente sea eso. Mi viejo siempre venía con un montón de periódicos todos los días y me ponía a leer, y con mi propina me compraba en el kiosco La Tercera, me acuerdo que me gustaba mucho ese periódico deportivo, me compraba mi Crush, iba a una veredita de una calle en mi barrio y me ponía a leer el periódico, todos los días.

¿Cómo comenzaste a hacer periodismo de investigación?

Soy de la San Martín y empecé en la revista Oiga en la época de Jesús Reyes, Paco Igartua, y también con Pedro Planas.  No escribía, me mandaban a hacer una entrevista y se la pasaba al capo, al que escribía, pero esa es una etapa inicial.  La escuela de Oiga me ha servido un montón, ahí se escribía a máquina, no es como ahora que te equivocas un párrafo y lo pasas para arriba, ese simplismo que tu imaginas, hacía una carilla completa y de repente me decían vuélvelo a escribir, era una chamba horrible.

Luego, ¿Cómo pasaste a El Comercio? 

Yo entre el 86 a Oiga y el 92 me llamaron a El Comercio, en Oiga ya hacía artículos de terrorismo y narcotráfico.

Siempre te gusto ese tema, tipo policial 

De todo, creo que periodista que no pasa por policial nunca va a tener el manejo, los recursos, de cómo conocer a la gente y como convencerla.

Y también como organizar la investigación, como planear. 

Es un trabajo tedioso el investigar, todos los periodistas investigamos, los que hacen investigación obviamente tienen un poco más de experiencia y tiempo, no tienes la presión de publicar mañana, entonces caminas despacio, cruzas información.  A veces te presionan para publicar, pero tu dices ¿si cometo un error? ¿Si me falta un papel? ¿Si me falta una versión?. El periodismo de investigación es un trabajo a largo a plazo, no hay investigaciones que se hagan al toque.

En un principio me dijiste que comenzaste en Oiga recogiendo información. 

No, no, empecé así, mis primeros cuatro meses fueron así, tuve maestros como Jesús Reyes y Paco Igarte, que rompían mis historias en mi cara y al año comencé a escribir mis artículos, con mi firma y todo.. 

Eran tipos duros los que te enseñaron…  

Claro, a Reyes no le gustaba trabajar con mujeres por ejemplo, Reyes decía que a las mujeres no se les podía mentar la madre.  Era un tipo de la vieja guardia, tu tenías que llegar a las siete de la mañana antes que él, leer los periódicos y luego te llamaba a tomar prueba.

¿Qué crees que se necesita para ser un buen investigador? 

Ser insistente, perseverante, acucioso y observador, la paciencia es clave, ser un gran bebedor también, lo cual significa que tomes y que no te llegue el trago a la cabeza así nomás, por ejemplo, te sientas con una fuente y se pide un trago y los datos que se están dando ¿Cómo los agarras?, o sea, tienes que estar consciente de lo que te diga la persona.  ¿Qué más necesitas?, Ser desconfiado, dudar siempre.  Mientras más fuentes tengas mejor investigador vas a ser, por que tengo un dato y lo reconfirmo con otras fuentes.

¿Cómo decidiste investigar a Fernando Zevallos? 

La investigación surge en Enero del 95 cuando la policía y la DEA incautan 3 toneladas y media de cocaína en Piura.  Fuimos tres de la unidad a investigar ese caso porque era la primera vez que se incautaba esa cantidad de cocaína en el Perú, hasta ese entonces se sabía que Perú sólo exportaba pasta básica, pero esa fue la prueba de que Perú ya hacía cocaína.  El interés de la unidad era ¿Quién estaba detrás de este descomunal cargamento?  Entonces, nos encontramos  con el nombre de Fernando Zevallos Gonzáles, en ese entonces dueño de Aerocontinente, una empresa que había surgido el 92 y que para 1995 se había apoderado del mercado aerocomercial.  Viajamos a la selva y vimos que la historia de Zevallos era una historia truculenta, sangrienta, un tipo que había tenido procesos por narcotráfico y asesinato, el hombre dueño de la compañía aérea más importante del país tenía un pasado oscuro, así surgió mi investigación. 

¿Has investigado su vida por completo, su niñez también o solamente su juventud? 

Su juventud, su vida, tenemos cosas que aún no se han publicado.  Así empezó la gran investigación, una investigación llena de presiones, ofrecimientos, sobornos, intimidaciones, una historia bien complicada.  En un inicio pensé que era un narco más y cuando ocurren estas cosas extrañas, empezamos a conocer un poco como era Zevallos, me dije ʽ Este tipo no es cualquier cosa ʼ.  

¿Cómo has hecho para reconstruir la historia, por ejemplo has conseguido documentos? 

Claro, hemos conseguido los partes policiales y atestados judiciales, del año 81, 82, 87, hemos hablado con muchos testigos.

¿Y algunos testigos tal ves no han querido hablar, como has hecho para convencerlos? 

Todo depende de la experiencia que tienes en esto y te ayuda mucho el hecho     de trabajar en un periódico importante, dices que eres de El Comercio, un diario de prestigio.  Mucha gente no quería hablar, se resistía, pero a la vez había gente y hay gente que quiere hablar porque esta persona toda su  vida ha sido un tipo malo, cerrador le dicen ellos, te fallaba, te ofrecía algo y no  lo cumplía

Solamente cuando le convenía. 

Exacto, hay versiones que dicen que esta persona ha matado muchísima gente, sus rivales, competencias, etc. Es un tipo, no lo decimos nosotros sino mucha gente; que se posicionó en el mundo de la droga y se volvió apoderado en base a hechos criminales.

¿Tienes un método para investigar? 

Si, primero armas una especie de hipótesis, creo que lo principal es la hipótesis de un tema ¿Es o no narco Zevallos?, por ejemplo.

Comienzas a establecer relaciones. 

De hecho que primero empiezas a leer todo lo que hay sobre el personaje, buscas a personas allegadas o que conozcan a este personaje de alguna u otra manera, vas armando todo un perfil personal de quien vas a investigar.

Así fue que llegaste a la esposa de Manuel López Paredes por ejemplo 

A Zeledith Castillo, sì.  Aunque luego, ella se retracta y dice que todo fue mentira, eso a mi no me sorprende, Zevallos es capaz de convencer siempre, con el poder de la plata, lo bueno fue que teníamos la entrevista grabada donde  abiertamente declara, dijo que yo la grabe con cámara escondida, pero incluso hubo fotografías..

Aparte en el juicio mismo se contradijo.. 

Claro, un poco más y se muere, lloraba.  Francamente es el testigo que más me ha decepcionado porque es una persona que ha estado siete años presa, tenía hijos y se había comido la cárcel para salvar a dos o tres personas, incluida Zevallos.  Finalmente cuando la llaman a declarar dice que nada de lo que dijo era cierto, yo me decía a mí mismo: como es el poder de la mafia, como te puede amedrentar tanto, puta ¿què es esto?.

Como eran las relaciones entre Zevallos y el gobierno de Fujimori  

Gozaba de todos los privilegios, su empresa creció en esos diez años de Fujimori y Montesinos, no le paso nada. ¿Tu crees que después de lo que ha pasado de Sally Bowen algún político ha dicho algo?, nada.  Todos tienen rabo de paja, t-o-d-o-s.  Es un casaso que vengo investigando desde el 95, la prensa recién se ha metido el año pasado

Recién cuando Zevallos figura en el kingpin act… 

La lista de Estados Unidos solamente fue la reconfirmación de lo que veníamos sosteniendo hace años, que era un narco, un capo.  Lo importante ahora es esperar Julio que se va a dar la sentencia de su caso, pienso que va a ser absuelto, hay pruebas, indicios, testimonios, pero no hay ningún magistrado con pantalones ni con huevos para que lo sentencie..

También has entrevistado a Oscar Benítez. 

Sí, también a Benítez, hablé con los sicarios Shushupe y Flores Matías que ya los mataron, eso te va curtiendo, cuando los matan  te dices bueno sí, lo mataron y a veces en el fondo, un día cuando estas en tu cama dices cuando me tocará a mí.

 ¿Cuáles son las consecuencias de investigar a un capo del narcotráfico? 

Desde el año pasado Ampuero que es el jefe y yo, andamos con seguridad contratada por el periódico a raíz de llamadas telefónicas, seguimientos.  También me robaron mi PC, me llamaron a mí y a mis viejos que son ancianos, pero no hay que tener miedo sino perdiste, sólo tienes que cuidarte.  Me encanta mi chamba aunque a veces es jodido, los viejos se preocupan, a veces me llaman a mi casa a las 11 o 12 de la noche, me preguntan ¿hijito cómo has estado? son de Piura y los provincianos siempre están muy pegados a los hijos.

Vienen de Piura y se instalan en Lima, ¿y tu barrio que tal?  

Mi barrio me gustaba porque ahí aprendí a ser un poco malandrín, en esto si eres muy sano vas a perder, debes haber patoneado la calle donde vas observando quien te mece, quien no te mece, aprendes a hacerte el cojudo cuando debes ser el cojudo (risas).  Aún así se te pueden pasar cosas por la huacha, periodista es sabes quien, aquel que ha pasado 30, 40 años en periodismo, en esto todos los días aprendes algo nuevo.

¿No has pensado en escribir un libro, la historia de Zevallos por ejemplo? 

En eso estamos, es un proyecto del mismo diario, es que la historia es riquísima,  sé que algún día voy a sentarme a tomar un trago con Fernando Zevallos.

¿Te has encarado con él en el juicio no? 

Yo lo he entrevistado tres veces y ya no quiere hablar conmigo, lo he llamado para entrevistas y no quiere, con cualquiera menos con Ramírez. La primera vez que lo entreviste fue el 95, estaba joven aún, y me impresiono al toque, se veía que es un hombre muy hábil, muy zorro, desconfiado, entonces, ahí tienes que hacerte el cojudo.

Yo me lo imagino todo serio, creído. 

Arrogante, serio, sí, pero esos tipos son los más sabrosos para investigar, son tipos duros, que no caen así nomás, eso a mi me gusta, es un reto, es como irte al mundial y jugar con los tipos más, más.

 

El viaje no emprendido de tus años octubre 4, 2007

Lucho en su cuaderno

Hoy se cumplen 30 años de la muerte de Luis Hérnandez (o Luchito Hernandez, ex campeón de peso welter, como el mismo se describiera en un poema). En vida, Lucho médico y poeta, no buscó el renombre ni la fama, menos quiso situarse en el podio de la literatura. Tras su muerte, es un poeta alabado por la critica y popular sobre todo entre los jóvenes, tal vez por su lenguaje sencillo, ágil y en ocasiones gracioso que de manera natural nos habla de la soledad, el amor y el dolor.  También por que leyendolo, paseamos por la ciudad de Lima: el mar, La Herradura, su barrio en Jesús María, son lugares constantes en sus poemas. 

El día de hoy Beto Ortiz le dedicó una semblanza, mostrando lo que para muchos eran pasajes desconocidos de su vida, por ejemplo, su relacion con Betty Adler, el dolor de espalda que sufría, incluso nos señala donde esta la tumba en la que descansa el poeta.  También señala un hecho que no recordaba o al menos no desde hace tiempo, es lo ocurrido en la Facultad de Letras de San Marcos hace un par de años.

En ese entonces, yo leía poesía casi a diario y entre mis favoritos estaba Luis Hernández (y seguro el de mucha gente más en la Católica, por que tenía que ir temprano a la biblio para que nadie me ganase el libro). En fin, supe de un conversatorio que se organizaba en San Marcos sobre la vida y obra de Billy the Kid (como también le gustaba llamarse en sus poemas), así que joven, inocente y entusiasmada fui a San Marcos.  La verdad que no recuerdo bien todo lo que se hablo, pero si recuerdo que hacia el final de la conferencia, su mejor amigo del barrio se puso de pie y empezó a hablar de manera improvisada.  Nos dijo que Lucho no era tanto como lo pintaban, que mucha gente hablaba de él sin saber, que dejasen de hablar si no lo habían conocido.  Luego nos contó que Lucho no sólo solía escribir en varios idiomas, sino que hacía lo mismo al hablar (sabía hasta siete idiomas), que al conversar con él, podía pasar de repente, del español al fránces o el alemán.  Más tarde nos contó una anecdota: una vez él y Lucho se encontraban completamente drogados en un lugar solitario y morían de sed, de pronto encontraron un caño que goteaba, se acercaron para beber del grifo y entonces Lucho tuvo un gesto de humanidad que nos contó, recordará durante toda su vida y es que le cedió el primer sorbo. Luego el mejor amigo cambio de idioma y comenzó a hablarle al público en francés, fue un momento que siempre recordaremos los que estuvimos ahí, tal vez por que este amigo -que no recuerdo el nombre, pero que en la crónica de Beto está bien apuntado- nos permitió conocer algo del verdadero Lucho, no ese ser mitificado, caracterizado como un ser fuera de este mundo, ajeno a la realidad, un “loco” que pintaba sus cuadernos con plumones y regalaba poemas a la gente con la que trataba o los dejaba en los baños de la Universidad Católica para que los lea quien quisiera.  Lucho nos regalo, sin querer, una parte de su vida. Les dejó un poema de mis favoritos:

   DEDICATORIA

A todos los prófugos del mundo, a quienes quisieron contemplar
el mundo, a los prófugos y a los físicos puros, a las teorías restringidas y a la generalizada.
A todas las cervezas junto al mar.
A todos los que, en el fondo, tiemblan al ver un guardia.
A los que aman a pesar de su dolor y el dolor que el tiempo
hace florecer en el alma.